
El pasado día 5 de junio los alumnos de 2º de Bachillerato (promoción 2013-15) del IES “Universidad Laboral” de Zamora celebraron su fiesta de graduación.
Acompañados por sus padres y otros familiares, además de un nutrido grupo de profesores, los alumnos, vestidos para la ocasión, contentos y algo nerviosos, vivieron una velada bonita de verdad.
El Director del Centro, José Andrés Villar, dio la bienvenida a todos los asistentes y el acto comenzó con un minuto de silencio en recuerdo y homenaje al alumno de 2º de Bachillerato, Álvaro Arribas Viñuela, fallecido en marzo.
A continuación, y después de la espléndida intervención del coro del centro dirigido por Dña. Paloma Ferrero, intervinieron los alumnos que, con palabras y con imágenes, repasaron sus años en el centro. También ellos tuvieron un emotivo gesto en memoria de su compañero fallecido.
Tras la imposición de bandas a los nuevos bachilleres (con mención especial a los tres alumnos que lograron Matrícula de Honor en su nota final), el Director clausuró el acto con un discurso de agradecimiento a todos y de felicitación a los alumnos, alentándolos a seguir en el camino del conocimiento y deseándoles lo mejor en los años fascinantes que les esperan.
Finalmente, y después de las fotos, los numerosos asistentes pudieron disfrutar de un pequeño ágape y terminar así esta entrañable fiesta de graduación. Aunque la noche, para los nuevos graduados, no hacía más que empezar…
Comentarios
¡Felicidades a todos los graduados y, cómo no, a sus padres y profesores! !Estábais todos tan guapos... ¡ Espero que os vaya muy bien en la PAU y que logréis alcanzar vuestras ilusiones en la vida. Recordad mi consejo: sed buenos y luchad por ser felices.
Muchas gracias, chicos, por el trato y el cariño recibidos en estos años. Ha sido muy gratificante.
Agradezco, de corazón, el apoyo de los miembros del Equipo Directivo; lo que he aprendido con ellos es impagable. Estos tres años han sido duros pero muy enriquecedores, gracias a ellos. A José Andrés y a Carmela les deseo muchísima felicidad en esta nueva etapa que ahora comienzan.
Un abrazo enorme...
Nos vemos
Ana
Extintores co2 2 kg
Guía completa para elegir mesas de acero inoxidable de calidad para negocios profesionales
Elegir el mobiliario adecuado es una decisión que influye directamente en la productividad, la higiene y la durabilidad de cualquier cocina profesional, obrador, laboratorio o empresa alimentaria. En Valdemoro existe una amplia oferta de fabricantes y distribuidores especializados capaces de suministrar soluciones adaptadas a las necesidades de cada actividad. Antes de realizar una compra conviene analizar la calidad de los materiales, los acabados, la capacidad de carga, las dimensiones y las posibilidades de personalización para garantizar una inversión rentable durante muchos años.
La mesa acero inoxidable continúa siendo uno de los elementos más demandados por restaurantes, hoteles, panaderías, carnicerías, pescaderías, hospitales y empresas del sector alimentario. Su popularidad se debe a que ofrece una superficie completamente higiénica, muy sencilla de limpiar y capaz de soportar un uso intensivo durante toda la jornada laboral.
El acero inoxidable AISI 304 destaca especialmente por su elevada resistencia frente a la humedad, la corrosión, los productos químicos y las altas temperaturas. Además, permite cumplir fácilmente con las exigencias sanitarias aplicables a establecimientos donde la manipulación de alimentos requiere los máximos estándares de limpieza y desinfección.
Las mesas acero inoxidable central con estante representan una excelente alternativa para optimizar el espacio disponible dentro de una cocina industrial. Al poder utilizarse desde cualquiera de sus lados, facilitan el trabajo simultáneo de varios operarios, mejorando la productividad en servicios con un elevado volumen de preparación. El estante inferior aporta una zona adicional de almacenamiento para utensilios, pequeños electrodomésticos, recipientes o ingredientes, evitando desplazamientos innecesarios y manteniendo despejada la superficie principal.
Este tipo de mobiliario resulta especialmente recomendable para restaurantes, hoteles, empresas de catering, obradores y cocinas colectivas donde la organización es un aspecto determinante para trabajar con mayor eficiencia.
A la hora de adquirir equipamiento profesional,Mi Mobiliario Hostelería constituye una opción valorada por numerosos negocios que buscan productos fabricados con materiales resistentes y acabados de alta calidad. Contar con especialistas en mobiliario inoxidable permite acceder a soluciones adaptadas a diferentes sectores, desde pequeñas cafeterías hasta grandes instalaciones de producción alimentaria.
Además de ofrecer modelos estándar, muchos proveedores permiten fabricar mesas totalmente personalizadas, adaptando el largo, el fondo, la altura, el grosor del tablero, el tipo de patas, la incorporación de ruedas, estantes, fregaderos o puertas correderas según las necesidades concretas del establecimiento.
Si la prioridad consiste en conocer donde comprar mesas de acero inoxidable en Valdemoro, resulta recomendable comparar fabricantes especializados que ofrezcan asesoramiento técnico, fabricación personalizada y un servicio postventa cercano. Comprar en empresas de la zona facilita reducir los plazos de entrega, disminuir los costes de transporte y resolver cualquier incidencia con mayor rapidez.
También resulta conveniente solicitar información sobre la garantía del producto, los espesores del acero empleado, la capacidad máxima de carga y la posibilidad de adaptar completamente las medidas para aprovechar cada metro disponible dentro del local.
El mercado ofrece una amplia variedad de mesas de acero inoxidable diseñadas para responder a diferentes formas de trabajo.
Las mesas centrales permiten trabajar alrededor de toda la superficie, siendo ideales para cocinas con varios empleados.
Las mesas murales se colocan junto a una pared para aprovechar mejor el espacio disponible, una solución muy habitual en bares, cafeterías y pequeños restaurantes.
Las mesas con estante inferior proporcionan una excelente capacidad de almacenamiento sin incrementar el espacio ocupado.
Las mesas con puertas correderas permiten mantener protegidos utensilios, productos o pequeños equipos frente al polvo y la suciedad ambiental.
Las mesas con fregadero incorporado integran uno o varios senos, escurridor y bastidor reforzado, facilitando las tareas de limpieza dentro de cocinas industriales y obradores.
No todas las mesas ofrecen las mismas prestaciones. Antes de realizar una compra conviene prestar atención a varios aspectos técnicos que marcarán la diferencia durante años de utilización.
El acero inoxidable AISI 304 continúa siendo la mejor elección para aplicaciones alimentarias gracias a su resistencia frente a la oxidación y a su excelente comportamiento frente a productos de limpieza intensivos.
El espesor del tablero influye directamente en la estabilidad de la mesa, especialmente cuando debe soportar maquinaria pesada o grandes cantidades de producto.
Las patas regulables permiten compensar pequeños desniveles del suelo, evitando movimientos durante el trabajo.
Las soldaduras deben presentar un acabado uniforme y limpio para impedir la acumulación de suciedad y facilitar la desinfección diaria.
También resulta imprescindible comprobar la capacidad máxima de carga, ya que existen modelos preparados para soportar desde 150 kilogramos hasta más de 500 kilogramos.
La elección del tamaño adecuado depende tanto del espacio como de la actividad desarrollada.
Las mesas de 600 x 600 milímetros suelen instalarse en pequeños establecimientos donde cada centímetro resulta fundamental.
Los modelos de 1000 x 600 milímetros constituyen una solución muy equilibrada para restaurantes de tamaño medio.
Las mesas de 1200 x 700 milímetros ofrecen una superficie de trabajo muy cómoda para cocinas profesionales.
En obradores y empresas alimentarias es habitual recurrir a mesas de 1500 o incluso 2000 milímetros de longitud para facilitar la preparación simultánea de grandes volúmenes de producción.
El acero inoxidable mantiene su liderazgo gracias a unas prestaciones difíciles de igualar por otros materiales.
Su superficie no absorbe olores ni líquidos, facilitando una limpieza rápida y completa.
Presenta una elevada resistencia frente a la humedad constante, el vapor y los cambios de temperatura.
No favorece la proliferación de bacterias cuando se realizan correctamente las labores de limpieza.
Soporta productos químicos de uso profesional sin deteriorarse fácilmente.
Conserva su aspecto durante muchos años incluso bajo un uso intensivo.
Su larga vida útil convierte la inversión inicial en una decisión económicamente rentable para cualquier empresa.
Las mesas inox forman parte del equipamiento habitual de restaurantes, bares, hoteles, hospitales, residencias, laboratorios, panaderías, pastelerías, pescaderías, carnicerías, empresas de catering, industrias alimentarias, obradores artesanales y cocinas colectivas. Su versatilidad permite adaptarse a actividades muy diversas donde la higiene, la resistencia mecánica y la facilidad de mantenimiento constituyen requisitos imprescindibles para garantizar un funcionamiento seguro y eficiente.
Antes de solicitar un presupuesto resulta recomendable definir las dimensiones exactas disponibles, el uso previsto y la carga aproximada que deberá soportar la mesa. También conviene consultar si el fabricante puede incorporar estantes adicionales, ruedas con freno, petos traseros, refuerzos estructurales o fregaderos integrados. Comparar acabados, plazos de fabricación, condiciones de garantía y posibilidades de personalización permitirá realizar una inversión mucho más acertada y adaptada a las necesidades reales de cada negocio.
Elegir correctamente una mesa de acero inoxidable supone mejorar la organización, la higiene y la productividad de cualquier establecimiento profesional. Valdemoro dispone de fabricantes y distribuidores capaces de ofrecer soluciones a medida para restaurantes, hoteles, laboratorios, industrias alimentarias y todo tipo de negocios que requieren mobiliario resistente y duradero.
Analizar la calidad del acero, los acabados, las dimensiones, la capacidad de carga y el servicio posventa permitirá adquirir un equipo preparado para ofrecer un excelente rendimiento durante muchos años.
La elección del tipo de establecimiento hostelero condiciona los trámites municipales, las instalaciones necesarias y la inversión inicial. En Berango, Bizkaia, definir si el negocio funcionará como bar, cafetería o restaurante es uno de los primeros pasos antes de alquilar un local o iniciar una reforma. La actividad prevista determina qué requisitos técnicos deben estudiarse y qué procedimiento administrativo corresponde en cada caso.
Aunque los tres modelos comparten determinadas obligaciones, existen diferencias relacionadas con la preparación de alimentos, la extracción de humos, la distribución interior y las condiciones de funcionamiento. Analizar estos factores desde el principio permite calcular mejor los costes y reducir el riesgo de encontrar obstáculos cuando el proyecto ya está en marcha.
Un establecimiento centrado en servir bebidas no necesita necesariamente las mismas instalaciones que otro que prepara comidas completas. Del mismo modo, una cafetería con elaboración propia de alimentos puede presentar exigencias distintas a las de un local dedicado principalmente al café, la bollería y los productos preparados.
Por eso, la clasificación debe responder a la actividad que realmente se desarrollará. La superficie, el aforo, la potencia de los equipos, las obras previstas y las características del inmueble también pueden influir en la documentación que haya que presentar.
Antes de comprometer una inversión, conviene comprobar la compatibilidad urbanística del local y consultar qué condiciones se aplican al negocio proyectado. Que anteriormente haya funcionado allí otro establecimiento hostelero no garantiza que la nueva actividad pueda comenzar sin trámites adicionales.
La distribución del espacio, el equipamiento y la oferta gastronómica ayudan a definir el funcionamiento del establecimiento. Sin embargo, la denominación comercial no sustituye a la comprobación técnica y administrativa de la actividad.
Un bar puede centrarse en las bebidas, los pintxos y una oferta limitada de alimentos, aunque también puede incorporar equipos para preparar determinadas elaboraciones. Las necesidades de extracción y ventilación dependerán de las operaciones de cocinado y de las instalaciones utilizadas.
La barra, la zona de atención al público, los aseos y el almacenamiento deben organizarse de acuerdo con las características del inmueble y la actividad prevista. Si el proyecto incorpora una cocina profesional, será necesario estudiar sus requisitos específicos antes de seleccionar el equipamiento.
Una cafetería suele ofrecer café, otras bebidas, bollería y alimentos para desayunos o meriendas. El tipo de elaboración prevista determinará si basta con una zona de preparación sencilla o si hacen falta instalaciones más completas.
Un negocio que sirve productos ya elaborados puede tener necesidades diferentes de otro que prepara bocadillos calientes, utiliza una plancha o incorpora una freidora. Esta distinción resulta especialmente relevante al estudiar la ventilación y la viabilidad de la salida de humos.
El restaurante incorpora habitualmente una oferta gastronómica más amplia y una zona de cocina adaptada a la preparación de los platos. La distribución debe facilitar el trabajo del personal, la conservación de alimentos, la limpieza y la separación de operaciones.
También hay que analizar la potencia de los equipos, la extracción de humos, las instalaciones eléctricas o de gas y las medidas de protección contra incendios que correspondan. Estos factores pueden elevar el presupuesto respecto a un local con una actividad culinaria más limitada.
La diferencia entre los tres modelos no depende únicamente de la carta. La actividad que se pretende desarrollar condiciona las instalaciones, la distribución y los requisitos que deben verificarse antes de la apertura.
Esta comparación es orientativa. No existe una única licencia para todos los negocios de una misma categoría ni puede determinarse el procedimiento aplicable solo por el nombre comercial. La potencia instalada, las características del edificio, el aforo y las obras previstas pueden modificar las exigencias.
La tramitación administrativa debe ajustarse a la actividad concreta y a la normativa aplicable en Euskadi. La Ley 10/2021, de 9 de diciembre, de Administración Ambiental de Euskadi, contempla distintos regímenes de intervención para las actividades e instalaciones incluidas en su ámbito.
Algunos establecimientos pueden tramitarse mediante una comunicación previa de actividad clasificada, siempre que cumplan las condiciones legales correspondientes. Este procedimiento exige presentar la documentación requerida y disponer de las condiciones técnicas necesarias para desarrollar la actividad.
En otros supuestos puede ser necesaria una licencia de actividad clasificada, con evaluación administrativa previa. No es correcto asumir que todos los bares y cafeterías pueden abrir mediante una comunicación ni que cualquier restaurante necesita automáticamente el mismo procedimiento.
La superficie, la potencia de los equipos, el tipo de cocina y las características del inmueble deben valorarse antes de decidir qué documentación presentar. También hay que diferenciar los trámites de actividad de los permisos urbanísticos que puedan exigir las obras.
La consulta al ayuntamiento de Berango permite conocer los procedimientos municipales, las condiciones urbanísticas del inmueble y la documentación exigible para el proyecto. Es recomendable realizarla antes de firmar un contrato de alquiler o adquirir el local.
Además de la actividad, deben comprobarse las posibles autorizaciones para reformar el establecimiento y, si se pretende ocupar la vía pública, las condiciones específicas para instalar una terraza. Cada trámite responde a una finalidad diferente y no debe darse por resuelto por el simple hecho de haber presentado otra solicitud.
Un inmueble con un precio atractivo puede requerir una reforma considerable si no dispone de las instalaciones necesarias. Por eso, el análisis de viabilidad debe realizarse antes de asumir compromisos económicos importantes.
El primer paso consiste en comprobar que el uso hostelero está permitido en el inmueble. Después, hay que estudiar la distribución, los accesos, los aseos, el almacenamiento y la superficie disponible para atender al público.
La organización del espacio debe responder a las necesidades del negocio y a las condiciones técnicas aplicables. En un restaurante, por ejemplo, la relación entre cocina y comedor puede condicionar el funcionamiento diario; en una cafetería pequeña, la disposición del mostrador y de los equipos puede resultar determinante para aprovechar el espacio.
La extracción es uno de los aspectos que conviene revisar antes de elegir el equipamiento. Un local sin una salida de humos viable puede limitar la preparación de alimentos o exigir obras que eleven notablemente el coste de apertura.
No todas las actividades culinarias generan las mismas necesidades. Una cafetera y un equipo de refrigeración no plantean las mismas exigencias que una cocina con plancha, freidora y varios aparatos de cocción. Por ello, es necesario definir la carta y los equipos previstos antes de determinar si la instalación existente resulta adecuada.
La ventilación general tampoco debe confundirse con la extracción específica de humos y vapores. Ambas deben estudiarse de acuerdo con las características del establecimiento y las exigencias aplicables.
Las necesidades documentales dependen de las características de la actividad, de las instalaciones y de las obras previstas. Cuando corresponda, un técnico competente deberá estudiar el inmueble y justificar el cumplimiento de los requisitos aplicables.
La documentación puede incluir planos del estado actual y reformado, descripción de la actividad, distribución de las zonas de trabajo, accesibilidad, evacuación, instalaciones eléctricas, ventilación, climatización y condiciones acústicas. También puede incorporar la justificación de las medidas de protección contra incendios y de las condiciones higiénico-sanitarias.
La necesidad de un proyecto firmado por un profesional competente depende del alcance de las obras y del procedimiento administrativo correspondiente. Una reforma que modifica instalaciones o distribución puede exigir documentación distinta de la necesaria para un local que ya dispone de condiciones adecuadas.
Solicitar una valoración técnica antes de presentar la documentación municipal ayuda a detectar incompatibilidades y a calcular con más precisión el presupuesto. También permite establecer qué trabajos deben realizarse y qué certificados pueden ser necesarios antes de iniciar la actividad.
Los establecimientos hosteleros deben disponer de las medidas de protección exigibles según sus características y riesgos. Entre las referencias que deben considerarse figuran el Código Técnico de la Edificación, especialmente el Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (DB-SI), y el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios, aprobado mediante el Real Decreto 513/2017.
Los extintores, la señalización, el alumbrado de emergencia y los recorridos de evacuación deben estudiarse conforme a las condiciones del local. La distribución del mobiliario tampoco puede obstaculizar las salidas ni reducir las condiciones de evacuación exigibles.
Cuando el establecimiento incorpora equipos de cocción, hay que valorar la potencia instalada y las características de la instalación. El CTE DB-SI contempla condiciones específicas para determinadas cocinas, por lo que la necesidad de medidas adicionales debe determinarse mediante una evaluación técnica.
En aquellos establecimientos donde resulte exigible, un sistema de extinción en cocinas debe responder a las características de los equipos y de la instalación que protege. Su diseño debe contemplar los elementos pertinentes de la zona de cocción y ajustarse a los requisitos técnicos aplicables.
La solución no debe elegirse únicamente por el tamaño del local o por tratarse de un bar o restaurante. Es necesario comprobar qué exige la normativa en función de la actividad y de las características concretas de la cocina.
La selección del mobiliario debe realizarse después de definir la distribución y las necesidades operativas. Las mesas de trabajo, las zonas de almacenamiento y los equipos de preparación tienen que facilitar las tareas habituales y permitir mantener unas condiciones higiénicas adecuadas.
Para comparar alternativas de equipamiento profesional, Mi Mobiliario Hostelería puede servir como referencia comercial a la hora de estudiar las opciones de mobiliario y organización de una cocina o zona de servicio. La elección final debe ajustarse a las dimensiones del local, el volumen de trabajo y las condiciones de limpieza y mantenimiento.
Las cocinas con equipos de mayor potencia pueden estar sujetas a exigencias específicas de protección. Por eso, antes de instalar una plancha, una freidora o una línea completa de cocción, conviene comprobar las condiciones aplicables al conjunto de la instalación.
Los sistemas de extinción cocinas deben seleccionarse teniendo en cuenta el riesgo previsto, la configuración de los equipos y las exigencias normativas. No todas las cocinas necesitan la misma solución, por lo que la decisión debe basarse en las características técnicas del proyecto y no en una recomendación genérica.
La apertura también requiere estudiar los accesos desde la vía pública, los desniveles, la anchura de los recorridos y las condiciones de los aseos. Las exigencias concretas dependen del inmueble, de las obras previstas y de la normativa aplicable, incluida la regulación autonómica y el CTE DB-SUA.
En edificios antiguos, las adaptaciones pueden representar una parte considerable de la reforma. Comprobar su viabilidad antes de alquilar el local ayuda a evitar gastos que no estaban contemplados en el presupuesto inicial.
Cuando se preparan, manipulan o sirven alimentos, deben cumplirse las obligaciones de higiene alimentaria correspondientes. El Reglamento (CE) 852/2004 constituye una de las principales referencias para organizar las operaciones de preparación, almacenamiento y limpieza.
Las superficies de trabajo deben facilitar la limpieza y desinfección. Asimismo, es necesario controlar las temperaturas de conservación, evitar la contaminación cruzada y ofrecer la información sobre alérgenos que resulte exigible.
El personal que manipula alimentos debe recibir formación o instrucciones adecuadas a sus funciones. El establecimiento también debe disponer de procedimientos de autocontrol adaptados a su actividad.
El presupuesto depende del estado del inmueble, la superficie, las instalaciones disponibles y el tipo de negocio. Acondicionar una cafetería con equipamiento básico puede requerir una inversión muy distinta a la de reformar una cocina profesional o modificar la distribución de un restaurante.
Las siguientes cifras son estimaciones orientativas de planificación, no tarifas oficiales ni presupuestos cerrados.
Los importes pueden variar considerablemente y no incluyen necesariamente el alquiler, la fianza, las existencias iniciales, los impuestos ni el capital de trabajo necesario durante los primeros meses.
Una cafetería sin cocina profesional puede evitar determinadas partidas de equipamiento y extracción, siempre que la actividad prevista y las condiciones del inmueble lo permitan. Un bar con plancha o freidora puede necesitar más instalaciones, mientras que un restaurante suele requerir una planificación más amplia de la cocina y sus zonas auxiliares.
También conviene reservar una cantidad para imprevistos, especialmente cuando se trata de locales antiguos o establecimientos cerrados durante mucho tiempo. Las deficiencias detectadas al iniciar las obras pueden modificar el presupuesto y retrasar la apertura.
El plazo depende del procedimiento administrativo, de la documentación necesaria y de las obras que deban ejecutarse. En los supuestos sujetos a comunicación previa, la normativa puede permitir el inicio de la actividad una vez cumplidos los requisitos legales, sin necesidad de esperar una resolución expresa de autorización de apertura.
En otros casos será necesario obtener previamente la licencia correspondiente. Además, hay que contar con el tiempo para preparar la documentación técnica, ejecutar las reformas y reunir los certificados exigibles.
Por tanto, no existe un plazo único que pueda aplicarse a todos los establecimientos de Berango. La planificación debe comenzar con una consulta sobre el procedimiento concreto y una evaluación de los trabajos necesarios.
Adquirir un negocio que ya funciona puede reducir algunas necesidades de acondicionamiento, pero no garantiza que la actividad pueda continuar sin comprobaciones. Antes de cerrar la operación, conviene verificar la documentación administrativa, las condiciones autorizadas y el estado de las instalaciones.
También hay que revisar posibles expedientes pendientes, limitaciones de horario, problemas acústicos o adaptaciones que estén sin resolver. Si solo cambia la titularidad y se mantienen las condiciones de la actividad, puede corresponder una comunicación de ese cambio, según el procedimiento aplicable.
Si se modifica el negocio, se amplían las instalaciones o se ejecutan obras relevantes, pueden ser necesarios trámites adicionales. Por eso, el traspaso debe analizarse desde el punto de vista técnico y administrativo, además de valorar el precio y la rentabilidad.
Si el proyecto contempla mesas y sillas en la vía pública, habrá que comprobar las condiciones municipales para ocupar ese espacio. La autorización de terraza es independiente de la habilitación necesaria para desarrollar la actividad en el interior.
El mobiliario, la superficie ocupada, el paso peatonal y los horarios pueden estar sujetos a condiciones específicas. Tampoco debe darse por hecho que la autorización concedida al anterior titular se mantiene automáticamente después de un traspaso.
La planificación económica debe contemplar estos trámites por separado y confirmar que la terraza resulta viable antes de incluir sus ingresos previstos en las estimaciones del negocio.
La decisión debe partir de la oferta que se quiere ofrecer al público y de las condiciones reales del inmueble. Definir la carta, el equipamiento, el aforo y la distribución permite determinar qué instalaciones hacen falta y qué requisitos deben comprobarse.
Después, conviene solicitar una valoración técnica, consultar el procedimiento municipal y elaborar un presupuesto que incluya tanto las obras como los gastos administrativos y el equipamiento. Esta secuencia permite comparar locales con criterios objetivos, en lugar de elegir únicamente por el alquiler o la ubicación.
En definitiva, abrir un bar, una cafetería o un restaurante en Berango exige adaptar el proyecto a la actividad prevista y a las condiciones del establecimiento. Una comprobación técnica y urbanística previa ayuda a estimar la inversión, organizar los trámites y tomar decisiones con mayor seguridad antes de poner en marcha el negocio.