
MANIFIESTO IES UNIVERSIDAD LABORAL DE ZAMORA
Hoy nos reunimos aquí para alzar la voz por el planeta. Nos enfrentamos a un momento
decisivo en la historia de la humanidad: la crisis climática y medioambiental nos desafía
a actuar. Desde nuestro instituto, hemos dado pasos firmes en esta lucha. No podemos
mirar hacia otro lado, cada acción cuenta, cada decisión que tomemos influirá en el
futuro del planeta.
A través de nuestro Congreso Medioambiental, hemos compartido conocimientos y
reflexiones. Con ponencias de alumnos, hemos analizado problemas como la
contaminación, la deforestación y el cambio climático. También hemos propuesto
soluciones y evaluado nuestra propia huella de carbono, descubriendo cómo reducir
nuestro impacto en el planeta. Nos hemos dado cuenta de que nuestras acciones diarias
pueden marcar la diferencia y que, con pequeños cambios en nuestros hábitos, podemos
generar un gran impacto positivo.
Pero no nos quedamos en la teoría. Actuamos. Organizamos concursos de reciclaje y
aprovechamiento de residuos, promoviendo la reutilización y el consumo responsable.
Instalamos contenedores de reciclaje de vidrio, asegurando que nuestra comunidad
participe activamente en la economía circular. Aprendimos que reciclar no es solo
separar residuos, sino también darles una segunda vida útil, evitando la contaminación y
reduciendo el consumo de recursos naturales.
Hemos apostado por la biodiversidad. Creamos un huerto escolar, un espacio de
aprendizaje y vida, donde entendimos la importancia de la agricultura sostenible y el
cultivo de alimentos sin pesticidas. Plantamos árboles, no solo para embellecer nuestro
entorno, sino para aportar oxígeno y refugio a muchas especies. Instalamos cajas nido
para aves, fomentando el equilibrio ecológico en nuestro patio y promoviendo el respeto
por la fauna local. Con cada semilla plantada, con cada árbol crecido, demostramos que
el futuro depende de nuestras manos.
Los expertos también nos han acompañado en este camino. Profesores universitarios de
Química, Geografía e Ingeniería Agraria nos han guiado en el conocimiento científico
del medio ambiente, ayudándonos a entender mejor los riesgos y las soluciones a
nuestro alcance. Aprendimos que la ciencia y la innovación son aliadas en la lucha
contra el cambio climático y que es fundamental basar nuestras decisiones en datos y
estudios rigurosos.
También hemos aprendido a cuidar el agua y el suelo con talleres de semilleros y
compostaje. Descubrimos que lo que parece desecho puede convertirse en nueva vida.
En nuestros juegos ambientales, tomamos conciencia de cómo las pequeñas acciones
cotidianas marcan la diferencia. Nos dimos cuenta de que el compostaje es una solución
sencilla y efectiva para reducir los residuos orgánicos y devolverle nutrientes al suelo,
contribuyendo a la fertilidad de la tierra sin necesidad de productos químicos.
Nuestro compromiso se extiende a la limpieza y el consumo responsable. Comparamos
productos de limpieza tradicionales y biodegradables, optando por aquellos que no
contaminan y son respetuosos con el medio ambiente. Aprendimos que muchos productos
químicos pueden dañar los ecosistemas acuáticos y afectar nuestra salud, y por eso
elegimos alternativas ecológicas que limpian sin destruir.
Finalmente, medimos la huella de carbono del alumnado y del personal del centro,
porque queremos que cada persona tome conciencia de su impacto ambiental. Solo así
podemos cambiar nuestros hábitos y construir un futuro sostenible. Comprendimos que
cada actividad, desde el transporte hasta el consumo energético, tiene un costo
ambiental, pero que si nos unimos y tomamos decisiones responsables, podemos reducir
significativamente nuestra huella.
Nuestro instituto es un ejemplo de que el cambio es posible. Pero este es solo el
comienzo. Debemos seguir adelante, involucrando a más personas y extendiendo
nuestro compromiso fuera de las aulas, a nuestras casas, barrios y comunidades. Cada
acción cuenta, cada esfuerzo suma. No hay excusas para no actuar.
Hoy reafirmamos nuestro compromiso con el planeta. Invitamos a todos a continuar esta
tarea. Necesitamos trabajar juntos, ser creativos y perseverantes. Si cada uno de
nosotros asume la responsabilidad de su impacto, podemos lograr una transformación
real.
No es una moda, no es una opción: es nuestra responsabilidad. Es nuestro deber
proteger la Tierra, garantizar un futuro saludable para las próximas generaciones. No
podemos esperar más. El momento de actuar es ahora.
Por un mundo más verde, por un futuro sostenible...
¡Actuemos ahora!